Como tantas cosas en la vida... tarde
después de una limpieza general en el ordenador, con cambio de antivirus, limpieza de registro y defragmentaciones varias, compruebo que tanta higiene no le sienta bien al sistema, porque hace unas cosa muy raras. He perdido las direcciones de los iconos de pantalla, no todos, sólo de algunos, se ralentiza de repente y se queda lelo durante unos minutos. Supongo que habrá que darle unos días para que digiera tantos cambios.
Actualizaciones de domingo tarde... ummm... creativa? Creo que me ha quedado un poco... otoñal? cursi? Esto del diseño amateur es de lo peor.
Ayer haciendo compra en el corteinglés fui testigo del signo de los tiempos. Como siempre hay parada obligatoria en la sección música (han puesto en novedades a Tujiko Noriko, mañana voy a contar cuantos cd tienen en el expositor a ver si venden alguno, de verdad que no sé quien es el responsable de esta sección de música, altar o patíbulo?) De paso por la sección de DVD percibo que hay otra música que compite con la de ambientación general. Hay abarrote en las pantallas de plasma. Se oye... Come on, vogue. Let your body move to the music (move to the music)... padres, madres, jovenes y tiernos infantes se arremolinan ante las pantallas, y ella prosigue en directo, body de latex, movimientos tipo hindú, y una perfección vocal que sólo puede salir de una máquina programada para corregir defectos... All you need is your own imagination. So use it that's what it's for (that's what it's for)... Una pareja con carrito de bebe se para, el embobado, ella lo mira a el, y el bebe sólo tiene ojos para la pantalla, pero cuando sale unos bollazos de estos de la muerte ella ya está mirando la pantalla. Y empieza esa letanía...
Greta Garbo, and Monroe
Deitrich and DiMaggio
Marlon Brando, Jimmy Dean
On the cover of a magazine
Grace Kelly; Harlow, Jean
Picture of a beauty queen
Gene Kelly, Fred Astaire
Ginger Rodgers, dance on air...
Me marcho, no puedo con esto del análisis social. Tú si que sabes, reina.
He recuperado el contacto con un apersona a la que perdí la pista hacer tiempo. Y ha sido a través de un blog! Creo que sólo por esto doy por bueno esto de los blogs, descontando el haber leído pequeñas maravillas.
Feliz comienzo de semana a todos. Especialmente a los estudiantes que trabajan los fines de semana.
lunes, 13 de octubre de 2003
sábado, 11 de octubre de 2003
cambios de planes y encuentros inesperados
después de haber planeado una tarde de viernes donde todo encaja perfectamente, una llamada pide tener listo un trabajo para el lunes, cuando el plazo final era el miércoles. Y cómo es gente maja el que lo pide, pues uno no puede por menos que hacer un esfuerzo. Que si llega a ser otro que yo se... ay no, no, no, los viernes por la tarde no trabajamos. Y además cuando hablo con el jefe de este lío, pues aún mejor, porque cuando alguien te dice... bueno, tampoco es necesario que este completo, ya sabes que vamos ratrasados y estas cosas no se arreglan con atracones... con esta gente si que da gusto trabajar. Hay cambio de planes, pero tampoco es grave. Y hace un buen día y la gente por la calle me parece que hoy es muy atractiva.
De todos modos llego muy tarde a casa. No me da tiempo a hacer más que un poco de compra. Y cuando entro al super sale un antiguo profesor del colegio. Hará como quince años que no lo veia. Lo miro y me quedo un poco sorprendido. Me mira y, sin parar, sigue su camino. Se disparan las especulaciones. Me ha reconocido? Creo que sí. Y por qué no ha saludado? Y esa mirada... indiferencia, reconocimiento indiferente? Y este que hace aquí? Que yo sepa no vive por aquí, y supers como este hay en todos lados. En fín. Extraño.
Termino la compra y bajo a la ciudad, ya llego tarde y hay un tráfico de viernes tarde. Unas tónicas con G. Y vamos a los vinos, casi como hace... un montón de años. No ha quedado con nadie en concreto pero sabemos que nos vamos a encontrar a gente seguro. Pero aún tenemos tiempo de hablar de planes de futuro, de nuestras maltrechas economías (la mía al menos) tras el verano, contratos, retenciones, situaciones fiscales varias, conversaciones muy adultas para esta ruta tan juvenil que empezamos. Menos mal que cuando encontramos al grupo pasamos a política y universidad, que son los temas para estos sitios. Esperanzas y quemes de una generación que se ve pisada por otra que llegó antes, que se ha hecho con los resortes y que se comporta del mismo modo que la gente que habían desplazado previamente, supuestamente para cambiar las cosas. Y ahí encuentro a C. Que hace unos años que no lo veía. Las cosas le van bien. No se puede quejar. Tiene un trabajo que le permite tener tiempo para hacer lo que siempre ha querido. Le pregunto por un conocido y me contesta que no le responde ni a llamadas ni mensajes. Extraño.
Hoy madrugo porque M. va a estar fuera cuatro días y sólo tenemos esta mañana. Antes de marcharse damos un paseo por el puerto y acabamos en un café. Al cabo de un rato, mientras leemos el periódico entra el tercer extraño encuentro, al cual ignoro con todo el buen hacer hipócrita del que soy capaz, por que tratar con desequilibrados mentales no está en mis planes de esta mañana. Hay veces que puedes estar días sin ver más que gente que no conoces, y si te suena de algo tu cara será por que habéis cogido el mismo autobús durante una temporada o coincidíais en cualquier rutina que impone la ciudad. Pero hay veces que las coincidencias parecen sospechosas. Síndrome gran hermano, pero de verdad. Extraño.
después de haber planeado una tarde de viernes donde todo encaja perfectamente, una llamada pide tener listo un trabajo para el lunes, cuando el plazo final era el miércoles. Y cómo es gente maja el que lo pide, pues uno no puede por menos que hacer un esfuerzo. Que si llega a ser otro que yo se... ay no, no, no, los viernes por la tarde no trabajamos. Y además cuando hablo con el jefe de este lío, pues aún mejor, porque cuando alguien te dice... bueno, tampoco es necesario que este completo, ya sabes que vamos ratrasados y estas cosas no se arreglan con atracones... con esta gente si que da gusto trabajar. Hay cambio de planes, pero tampoco es grave. Y hace un buen día y la gente por la calle me parece que hoy es muy atractiva.
De todos modos llego muy tarde a casa. No me da tiempo a hacer más que un poco de compra. Y cuando entro al super sale un antiguo profesor del colegio. Hará como quince años que no lo veia. Lo miro y me quedo un poco sorprendido. Me mira y, sin parar, sigue su camino. Se disparan las especulaciones. Me ha reconocido? Creo que sí. Y por qué no ha saludado? Y esa mirada... indiferencia, reconocimiento indiferente? Y este que hace aquí? Que yo sepa no vive por aquí, y supers como este hay en todos lados. En fín. Extraño.
Termino la compra y bajo a la ciudad, ya llego tarde y hay un tráfico de viernes tarde. Unas tónicas con G. Y vamos a los vinos, casi como hace... un montón de años. No ha quedado con nadie en concreto pero sabemos que nos vamos a encontrar a gente seguro. Pero aún tenemos tiempo de hablar de planes de futuro, de nuestras maltrechas economías (la mía al menos) tras el verano, contratos, retenciones, situaciones fiscales varias, conversaciones muy adultas para esta ruta tan juvenil que empezamos. Menos mal que cuando encontramos al grupo pasamos a política y universidad, que son los temas para estos sitios. Esperanzas y quemes de una generación que se ve pisada por otra que llegó antes, que se ha hecho con los resortes y que se comporta del mismo modo que la gente que habían desplazado previamente, supuestamente para cambiar las cosas. Y ahí encuentro a C. Que hace unos años que no lo veía. Las cosas le van bien. No se puede quejar. Tiene un trabajo que le permite tener tiempo para hacer lo que siempre ha querido. Le pregunto por un conocido y me contesta que no le responde ni a llamadas ni mensajes. Extraño.
Hoy madrugo porque M. va a estar fuera cuatro días y sólo tenemos esta mañana. Antes de marcharse damos un paseo por el puerto y acabamos en un café. Al cabo de un rato, mientras leemos el periódico entra el tercer extraño encuentro, al cual ignoro con todo el buen hacer hipócrita del que soy capaz, por que tratar con desequilibrados mentales no está en mis planes de esta mañana. Hay veces que puedes estar días sin ver más que gente que no conoces, y si te suena de algo tu cara será por que habéis cogido el mismo autobús durante una temporada o coincidíais en cualquier rutina que impone la ciudad. Pero hay veces que las coincidencias parecen sospechosas. Síndrome gran hermano, pero de verdad. Extraño.
miércoles, 8 de octubre de 2003
haiku gráfico
Puede ser dramatizar
o puede que algo vaya bien y vaya mal.
La gente lo hace todo igual.
Debe ser que al avanzar
yo me quedo atrás y veo a los demás
por un gran parabrisas...
...vuelvo a perder la noción de saber que es
lo que hago bien.
Vuelvo a perder la noción de saber que es
lo que hago bien.
No tengo la chispa.
y hoy me he enterado que el hombre burbuja ya no existe.

Puede ser dramatizar
o puede que algo vaya bien y vaya mal.
La gente lo hace todo igual.
Debe ser que al avanzar
yo me quedo atrás y veo a los demás
por un gran parabrisas...
...vuelvo a perder la noción de saber que es
lo que hago bien.
Vuelvo a perder la noción de saber que es
lo que hago bien.
No tengo la chispa.
y hoy me he enterado que el hombre burbuja ya no existe.
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