lunes, 28 de junio de 2004

casi

había decidido no escribir nada esta semana. El bochorno, el cambio de tiempo y una previsible semana ajetreada me habían dejado un poco bajo. Ayer estuve trabajando unos recopilatorios que debo desde nisesabe y no pude acabarlos. Falta un poco de chispa, que ha quedado ahogada en la humedad ambiente.

Pero algo por la tarde ha hacho clic. Y sin tomar café. Creo que ha sido Bob y su estimulante blog.

Ajustando cuentas con el cine, quedé con M. para ver Ladykillers, muy buena, muy cohen-surreal. Antes pasaron el corto Disney-Dalí. Curioso, pero no me gusta. No me gusta Dalí. Y profundizando en el freeky que todos llevamos dentro, HarryPotter. Muy recomendable, si gustas del fantástico. Más cerca de Tim Burton que de otra cosa, muy oscura. Evidentemente sigue siendo todos los públicos, pero afortunadamente se aleja de la tontería de las dos anteriores. Este Cuarón es un tipo curioso. Espero que siga con la serie de películas y pueda desarrollar lo que acaba de iniciar.

Llevo una unos días a vueltas con Morrissey. El disco nuevo es muy bueno. Un clásico. Creo que voy a tener que comprar el original. Y con el Bona Drag. Buenísimo. Lo escucho a todas horas. El viernes compré el RDL y vi las fotos y la entrevista. Está mayor, pero muy atractivo. Parecía que era el típico físico que envejece mal, pero no. Empecé a leer la entrevista pero no he podido acabarla, el entrevistador es insufrible. He rescatado el Absent Friends. No es un disco tan medio como parece en un principio. No tiene la fuerza de Casanova pero va creciendo poco a poco, me tiene muy enganchado. Con este calorcillo entra muy bien Arquitectura Efímera. El cd-dvd es una preciosidad. Las video-creaciones son muy buenas. Me gusta mucho mucho el de Manu Arregui. Es una de mis canciones favoritas y el video es fantástico. Le he escrito un mail y me ha contestado, que majo, que bueno era su diario. Espero que lo saquen como video comercial, por que es de lo mejor que he visto en este pais. El peor es el de los dibujos, y eso que en el texto interior todo son elogios, me parece un dibujo flojito. Pero la canción de esta temporada es The violet hour de Clientele. Desde que la escuché en el recopilatorio del mes pasado del RDL me he quedado enganchado. Sólo tiene un problemilla, si durase la mitad o un minuto menos, sería requeperfecta. Y claro, el disco no está a la altura.

Hace unas semanas vi el video de Musicology de Prince. No había hecho nada tan bueno desde hace más de una década. El resto del disco es flojito. Pero Musicology me recuerda a su mejor época. Así que he rescatado Parade, Sign 'O' the times, Around the world... De esta época sí que fui fan. Y el chaval del video es genial, la orquesta es genial, la imagen es genial, que pena que el resto del disco no acompañe. Me recuerda mucho a Sign 'O' the times.

Este fin de semana he bajado el nuevo de Wilco, que iba a comprar en la fnac pero no lo tenían, y el nuevo de Bart Devenport. El de Wilco entra como un tiro, es muy bueno, denso pero no cansa. El de Davenport me ha dejado un poco frío. Ha perdido ese punto luminoso del anterior, y por momentos parece un poco plano. Pero tiene un par de detalles que me gustan mucho, y donde podré agarrarme para cogerlo entero.

Estamos a mediados de año (ya) y hay que empezar a hacer memoria.

miércoles, 23 de junio de 2004

cumpleaños

hoy hace un año que, en una aburrida tarde de oficina, decidí empezar esto. Como memoria o no se sabe bien qué. Reflexiones, quejas (muchas) desahogos, tonterías, música... Nunca pensé que duraría tanto. Ha habido algún momento de pequeña crisis. Pero el resultado es inmejorable. He conocido a gente a la que he admirado desde el monitor. He rescatado a algún conocido de otras épocas. Y me he sentido bien.

He repasado un poco el blog, se han perdido los templates antiguos no se por qué. Pero me reconozco bastante. Ha sido un pequeño ejercicio de nostalgia ciertamente gratificante. Hace un año estaba aburrido. Un año que ha pasado muy rápido.

Me tienta hablar de las cadenas de búsqueda absurdas en el google u otros buscadores. Que tontería. Recuerdo una entrada de un blog sobre el día de un bloguero. Hacer la entrada, entrar a los dos minutos a ver si alguien ha comentado algo, chequear las estadísticas para comprobar que el que ha entrado en la página ha sido uno... Este tipo de ridiculeces que hacemos de vez en cuando...

Es evidente que con el tiempo va entrado más gente. Llevo tiempo pensando en esta entrada. Y os voy a pedir un favor. Mi regalo de cumpleaños. Posiblemente el único que pida en lo que dure este diario. A algunos os he (nos hemos) conocido por lo comments, otros incluso nos hemos visto y conocido en vivo. Hay mucha gente que entra de paso, pero otro lee el diario y es completamente anónima. Mi petición es que, por una vez, os identifiquéis, que dejéis un comentario. Con un inicial o lo que queráis, dejad vuestra aportación. Este es el regalo que pido.

martes, 22 de junio de 2004

lunes, 21 de junio de 2004

madrid

celebramos el día del orgullo de nuestra área (somos grandes, somos buenos y las autocríticas están ya concertadas) El jefe ha dado mucho de lo mejor de sí mismo, y nos ha regalado unas cuantas perlas que ya han quedado incrustadas en el acervo de la oficina para los restos. La presentación bien, sin más. La mejor, curiosamente, han sido unos ingleses invitados, amigos de la oficina de Londres, que hacen algo así como la arquitectura que puedes imaginar escuchando Stereolab, Björk y Autechre a la vez. Tienen trampa, porque siempre hacen el mismo edificio y las imágenes que proponen a mi no es que me encanten. Pero las propuestas urbanas son tremendamente imaginativas y muy sugerentes. Y son unos publicistas geniales. Muy interesante, también, la manera que tienen de realizar edificios en la city, todo el proceso donde se involucra a la gente. Para reflexionar. El filósofo que abrió las charlas con su back to basics estuvo también muy bien y muy catalán, verdat.

Aunque lo mejor mejor ha sido ver a los amigos que hacía años que no veía, J. y J. Y haber conocido a A, un tipo impresionante, de cañitas por el Madrid de los austrias.

Anecdotario: 1. despidiendo a J, que cogía el taxi cerca del hotel en Gran Vía, creí ver a alguien conocido, pero la vergüenza de equivocarme y la prisa por la gente que me estaba esperando hace que el resto del viaje me quede con el comezón de que si fuese un poco más espabilado, hubiese salido de dudas. 2. completamos nuestras cotas de famosos vistos en Madrid: Adriana Ozores en el ReinaSofía y a los Serrano rodando en el corteinglés de Azca un domingo. Un poco cutre.

El sábado vistamos el ReinaSofía y la ampliación del Nouvel, espectacular. Nos fuimos de cañas y cena en mejicano por Malasaña. Y nos pasamos media noche escapando del jefe. Hacía mucho tiempo que no pasaba por ahí.

El domingo rendimos pleitesía a la fnac, que cada vez está más flojita. Con mucha contención dos libros, dos cds y dos dvds. No tenían ni el nuevo de Morrisey, ni el de Wilco, ni el de Bart Davemport. Iba a coger el Kill Uncle (el que más le gusta a Nacho Canut) pero estaba un poco caro y no tenía casi ninguna de las que conozco por el recopilatorio, así que me decidí por el Bona drag. Lo he estado escuchado hoy en el coche y me encanta. He de hacerme con todos. Es un clásico.

El resto fue un paseíllo de turista turisteo y coger el avión, antes de darme cuenta que me había dejado unas cosas en el hotel.

Hoy no hemos podido trabajar en el infierno de la oficina, por que han barnizado (colocón colocón 2) A si que nos hemos cogido los bártulos y nos hemos ido para casa. Ni que decir tiene que mucho no hemos trabajado.



miércoles, 16 de junio de 2004

vámonos

llevo toda la semana con la sensación de estar conteniendo constantemente la respiración. Esperando que todas las piezas del trabajo se vayan superponiendo sin grandes conflictos. Por ahora casi casi todo va cogiendo una posición más o menos adecuada.

Hubo un pequeño disgusto. Quizás en otro momento me hubiese afectado más, pero no sé si la resistencia que vamos generando a los problemas ha ayudado en este caso. Creo que me siento poco culpable para lo que suele ser habitual. Quizás también ha ayudado que el responsable último del tema no dramatiza nada las cosas.

Y hoy ha sido el día más caluroso de lo que llevamos de pre-verano. Por el ventanal de la oficina he visto como desde el mediodía se ha ido levantando esa neblina que indica que nos estamos cociendo en nuestro propio jugo. Al salir había en el aire un cierto olor a quemado. A aguja de pino quemada. Es un olor que lo asocio inmediatamente a los veranos de mi infancia. No es muy intenso, pero ahí está. Algo empieza a quemarse ya.

Pero el viernes nos vamos. Aún no tengo preparado lo que tengo que contar. Pero da igual. Aunque empecé con ganas hoy por la tarde, y a medida que iba avanzando me iba desinflando. Da igual. Nos vamos a Madrid. Vámonos.

sábado, 12 de junio de 2004

lo que no

haciendo tiempo antes de que la 2 se digne a poner A dos metros... hay una serie sobre la casa blanca. No está mal. Tampoco es que sea para tirar cohetes, pero tiene sus puntitos. Esta semana además de esperar en vano por que no pusieron a la familia enterradora, el capitulo sobre lo guay que es el sistema me produjo una cierta crisis de ansiedad y taquicardia. El ver gente corriendo de un lado para otro, con mil temas pendientes, ágiles respuestas a complicadas preguntas, todos siempre muy frescos, como si no llevasen ocho horas de curro infernal encima, puyas, luchas de poder, engaños y subterfugios, cómo argumentar para luego decir que esta negociación debe reconducirse sin levantar suspicacias que puedan... agotador. M. dice que la Administración es así. Yo me lo creo. También me suena a cosas que he percibido. Bueno, sólo en parte, por que también conocemos a otra parte de al Administración que no es así para nada.

Se ve o, mejor, se intuye que detrás de reacciones y comentarios de jefes y clientes hay un submundo (o altomundo, por que esto es como muy high) de relaciones de poder, de reparto de cuotas, de medallas. Una especie de nebulosa que se va aclarando cuanto más te acercas. Y que va dando un caracter de normalidad a cosas que antes pensabas que eran anormalidades. Las cosas son así, dicen. Las cosas no son así, no. Las cosas las hacen así. Lo curioso es que muchos comportamientos tienen un punto infantil. Estas tiranteces de lo tuyo-lo mío que son de patio de colegio, celos y celitos, choques personales, gente que pierde el culo por colgarse la medalla... Parece que todos vamos en la misma dirección, pero sólo lo parece. Otro de los camelos de la gran empresa, la familia feliz. Un puto coñazo. Y no me interesa. Esta gran escala de las cosas, no me interesa. Y me supera.

miércoles, 9 de junio de 2004

k.o.

el domingo (aunque ya era lunes) me desperté con escalofríos en medio de la noche. Fiebre a la vista. Virus, gripe. Y por qué? No había hecho nada para pillarla. Y además que mal me viene, me viene me viene, que mal me viene, me viene muy mal.

Me agobio porque tengo un montón de cosas que hacer y no pueda retrasar más. Bueno, eso es lo que pienso yo, pero al final todos pueden esperar un poco, verdad? Virus intestinal. Arrocito blanco, quesito blanco, yogurcito blanco y fiebre. El lunes sólo puedo ver la televisión y dormitar. No doy para más. Entre los programas del cuore a todas horas con lo mismos temas (me pongo al día con la casa esa y no es que alucine, es que estoy en estado febril...) y los programas de propaganda electoral pro eurpean creo que algo malo le habré hecho a mi sensible psique. Verás como en el futuro esto me supone un trauma del copónch. Al día siguiente, en franca mejoría, tengo un flojera que me cuesta moverme. Consigo NO encender la tv (mama, tú sabes que esto, en mí, es una proeza, verdad?) Termino La sombra del viento. Creo que ha estirado hasta el límite el final, un pelín exasperante, pero está bonito (y ahora que leo?) Me prometo grabar esas cosas prometidas pero la cabeza se niega (sorry sorry)

Y hoy para la oficina, con una cierta flojera y un día menos de baja por ausencia. Visita agotadora y comida fenomenal. No hice la ridiculez de pedir algo hervidito, pero de lo que habían pedido sólo pude comer una muestra. Y creo que de lo malito que me puse al no poder aprovechar semejante ocasión, ya me puesto bien. En fin, lástima, productos de la ría... ains, perra vida.

Hoy hay dos cosas que me han devuelto la sonrisa tonta. Una es que he encontrado una caja perdida y la otra es que han terminado de arreglar el problema del barquín. Lo de la caja tiene su aquel, por que perder una caja de zapatos en mi casa tiene su misterio. Lo del barquín roza el milagro tipo Lourdes.

Hemos vuelto a ver Primer verano y me ha gustado mucho más que la primera vez que lo vimos. Y veo que me he perdido cosas interesantes en los blogs.

viernes, 4 de junio de 2004

días asimétricos

pasar una tarde con el jefe hablando (él) de sus obsesiones está contraindicado para mantener un sano equilibrio en tu higiene mental. Como hay que preparar las exposiciones del congreso, el miércoles fui sometido a un bombardeo tipo Clockwork Orange de arquitectura y miles de referencias justificativas. Algunas interesantes, otras sugerentes, pero otras, muchas, cogidas por los pelos, e hilvanadas en un discurso tan sólido que podía ser justo lo contrario. Todo ello barnizado por ese paternalismo, ese tonillo... Intenté empezar la reunión sin prejuicios, pero es imposible, me puede. Por momentos hay cosas interesantes, pero no. Todo queda anulado por lo que cada vez es más difícil soportar.

Afortunadamente hubo buenos momentos. La visita de la semana fue espectacular. Temblaba con la visita del jefe. Pero no. Bien. Y se autodescalificó delante de la gente de la peor manera posible. Nada personal. De donde no hay no se puede sacar.

Reuniones, teléfonos, mails, papeles, auditoría a la vista y mucho estrés. Y poco tiempo para ponerme a trabajar en lo pendiente. Y pocas ganas. Un poco tobogán. Mucho calor.