lunes, 15 de diciembre de 2003

dormir, cine y una sorpresa

fin de semana extratranquilo. He descargado el recopilatorio de REM. No he podido resistir la tentación después de tanto comentario. Creo que para mi REM se resumen en Out of time y Automatic for the people. No por que sean los mejores, que lo son, sino porque coincide con la primera época de universidad. Y con un viaje a Mérida por un trabajo de la escuela con J. y N. Muchos recuerdos. Tengo que escribirle a J. y mandarle algo de música que hace coso de medio año que no le mando nada. Yo ya he renunciado a que me mande nada. Siempre está muy liado.

El viernes apuro la tarde al máximo y consigo ir a la Las Dos Torres extraversion. Este tipo de espectáculo gana mucho en pantalla grande. Pero sigo teniendo la impresión de ver muchas cosas que no acaban de encajar. Y creo que rayan en la traición al original. El sábado Buscando a Nemo o la constatación que Disney a domado a Pixar. Se nota una falta de gamberrismo presente en otras. O es una falta de ideas, una cierta pérdida de presión. Técnicamente impecable. Por momentos pesadita. Desde luego, Monsters es infinitamente mejor. Y el domingo fui arrastrado por M. a ver Master and Comander. Por lo menos es una película sincera. Ni intentan venderte nada especial, ni los efectos tienen un peso abrumador. Tampoco se puede decir más. Quizás se hace un poquitín larga. Peter Weir tampoco es un director de acción. Pero, que tipo de director es Weir? Lo mismo me pregunto de Van Sant. Elephant y Buscando a Forrester. Curioso. De este tipo de cosas me gustaría saber lo que hay detrás.

Por comentarios del foro de fanfatal he bajado Rufus Wainwright. No está mal, pero es el tipo de música que está en límite entre la horterada pastiche postmoderna o un clásico atemporal. Reconozco que me puede la duda y no soy capaz de ubicarlo. A M. le ha encantado y ya se lo ha grabado para el coche. Yo echo en falta un opinión tipo RDL (destructiva, de pose por encima del bien y del mal) o un consejo de un amigo. O simplemente escucharlo un poco más. El que sí que me convence es Benjamín Biolay. Tengo que actualizar el blog en cuanto a música (que ya huele) y en cuanto a diseño (que me tiene aburrido) Pero me faltan ganas y un poco de tiempo.

Sigo dudando en cuanto a un recopilatorio que le debo a C. Mucho me temo que estoy con el síndrome del grupo con segundo disco.

Y el colofón del fín de semana ha sido recibir una preciosa invitación para una fiesta el viernes que viene. Que me hace mucha ilusión. Por muchos motivos.

Hoy sufro, en silencio (que cristiano), el exceso de horas de sueño de este fin de semana, y el defecto de las mismas de hoy. Debería haber aprendido ya. Como dice D. (que no se a quien se lo ha copiado) mi mente extiende cheques que mi cuerpo se niega a pagar.

jueves, 11 de diciembre de 2003

ayer/hoy

ayer llevé el coche al taller. En la espera, después de ojear dos periódicos, dos holas y una revista de economía local, acabé semi-abducido por una televisón a todo volumen, que vomitaba resúmenes de grandeshermanos y discusiones sobre una tipa que sale en interviú y sus oscuros secretos. El patio de corrala, el despelleje del otro, el sucedáneo del circo romano. Pensaba en el movimiento moderno con sus bloques blancos y alargados, que han matado la tipología de patio de corrala, sino ha favorecido esta corrala catódica. Variada tipología de humanidad gritona. Todo orquestado. Todo parece salido de un guión hecho para mantener el interés del personal en las vanalidades.

Al llegar a casa me esperaba el primer regalo de navidad, que aunque no era esta su intención, yo me lo tomo como tal. Por impresionante.

Pero hoy me encontrado con esto:
Víctor Mira y me han dado ganas de borrar todo el blog y dejar solo el texto.

En dos días me han hablado de dolor, por distintas vías. Estas casualidades me hacen sentir bien, auque duelan.

martes, 9 de diciembre de 2003

muchas cosas y Family

Desborde de cosas por hacer. Es una sensación que me bloquea y hace que pierda la referencia. Además, tengo la sensación que un virus me está poniendo del revés el estómago.

Hoy como hemos comido en una gran superficie comercial, no he podido resistir pasar por un quiosco a ver si estaba el nuevo rdl. Por aquí tarda en llegar unas semanas, de hecho el anterior no hace más de veinte días que lo tengo. Cómo había leído en varios diarios que ya lo tenían, pensé que iba a ser mucha suerte que estuviese ya. Pero no. Ya estaba en su sección, perfectamente colocados los tres ejemplares de rigor. Un momento de duda. Pero al final decidí pasar después de salir del trabajo, porque me de vergüenza llevar esas cosas por la calle y más a la oficina. Y como en estos momentos lo estoy escuchando, al final del post escribiré algo.

Este fin de semana he descubierto a Benjamín Biolay. Ya había leído en el rdl que era interesante, pero a veces necesitas una combinación de pequeños detalles para que caigas. El otro día lo comentaba Canut lo bien que estaba Rose Kennedy y el sábado vi la portada de negativf en una tienda de discos. Es un gran descubrimiento, incluido el ep de remezclas. En estos momentos, de todos modos, creo que estoy girando hacia la electrónica, después de muchos meses de ir por lo acústico. Han caído Laika y Circulations, que tienen muy buena pinta. Echo de menos algo de soul nuevo. Y he comprado la caja de los Pet para M. que ha tenido unos días malos. Y no es que esté influenciado por Canut, que sí, es que se me adelanta.

La hemos puesto en el coche de camino a Bayona, pero el cd era remiso ante tanto despliegue de éxitos. Por cierto, que es imperdonable la ausencia del My October Symphony. Imperdonable. No es un sencillo, pero es una pena.

En Bayona tuvimos mucha lluvia, pero hacía tantos años que era como si fuese la primera vez. Había una pequeña regata en la bahía, y un precioso contraste entre las velas blancas y las nubes grises. Una comida, un paseo, la visita al puerto, negocios náuticos y nos volvemos.

Se está terminado el homenaje a Family. RDL hay veces que dan ganas de matarlos (o mejor, dejar de comprarlos) pero hay veces que tienen unos detalles... Supongo que parte del mérito también será del sello. Como en todo este tipo de discos hay cosa que gustan más que otras. Pero todas desprenden cariño. Un disco con 14 estrellas, que pintadas de plata o de azul o de lo que tu quieras, siguen siendo 14 estrellas. Me llama la atención el troquelado de la parte trasera de la portada. Parece una sonrisa con dos hoyuelos. Creo que voy a hacer una copia del original y los voy a poner juntitos. Homenaje y original.

Esta semana pueden pasar muchas cosas o no, ya se verá. Menos mal que es corta. Pero Family y sus niños lo van a hacer más agradable. Seguro.