viernes, 6 de febrero de 2004

solete e inputs

quedará para el recuerdo que este miércoles estuvimos en Vigo, comiendo en una terraza. Aunque haya sido por reuniones de trabajo y comidas informales. Pero menos mal que estaba JC, todo fue más fácil. Por cierto que en mitad de la comida vaticinó la muerte de este tipo de empresas en las que trabajamos. Jejeje. Parece que se pierden clientes porque al final el trabajo lo hace un becario. Y claro durante un tiempo cuela, pero al final los resultados no son los esperados. Así que hay una vuelta al estudio más tradicional, menos macro-interdisciplinar. Ay, ay, los problemas de obtención de beneficios.

Ya he solucionado los problemillas del ordenador y parece que ahora sí. Lo malo es que soulseek lleva unos días con caídas del servidor y así no hay manera. He visto que en el RDL hace ya una crítica a lo nuevo de Lambchop. Tengo muchas ganas de oír los.

En fin, menos mal que se acaba la semana. Creo que este buen tiempo ha ayudado a aliviar los pesares. Pero, como suele ser normal, después de una semana laboral de tiempo espléndido, este fin de semana hará frío.

martes, 3 de febrero de 2004

sobrevivir a la oficina

ayer fue día de evaluación del progreso del año pasado. Una pequeña entrevista con el jefe de hora y pico. Con diferencia la más cabreante de todo lo que llevo en la empresa. Una mierda. Imposible el intercambio racional de opiniones. Muchas perlas para recordar, como por ejemplo si no es parte culpa mía el que haya perdido 5 días de vacaciones. Por no hablar de tener que hacer el que es su trabajo. Porque, tú que cojones haces, jefe? Mucha bilis. Aguanta, aguanta, que de esto la mitad es humo. Ya verás en el día a día. Y que esperan más de mi y bla, bla, bla. Malas comparaciones, la manera de medir el interés del trabajo, de valorar lo que supone, y maneras de enfocar las cosas que chirrían con ese cuento chino que te han contado al principio. Mentiras o percepciones de la realidad que no son reales. Beneficio. Formación? Experiencia? Sí, sí, lo que tu digas. Está claro. Anda y que te den. Hay que buscar una puerta de atrás. Ha sido un poco visión. Pero yo así no quiero seguir, no me interesa seguir. O será mejor, ni me interesa ni quiero.

Hoy hemos tenido una presentación de unos trabajos. Muy de alto nivel, muy de paripé. Pero aún es divertido. Hay cosas positivas dentro de tanta cosa negra. Hablamos con gente interesante, por lo menos eso parece. Y ya se ha traicionado con lo que me decía ayer. Vaya, lo sabía.

El pobre ordenador no acaba de funcionar bien. Yo desconfío de windows, del explorer en concreto. Pero M. desconfía del ordenador y se desespera. Y yo me desespero cuando se desespera. Me tienta reiniciarlo de nuevo. Algo no acaba de ir bien.

lunes, 2 de febrero de 2004

sobrevivir a windows

Conseguí no ir el viernes a currar y el jueves por la noche comencé con la reinstalación de windows. No le había sentado muy bien el cambio de un antivirus por otro y era insufrible lo mucho que se había ralentizado. EL resto de los días han sido un penar actualizando parches, codecs, controladores, miles programas, claves piratas, configurando cuentas de correo... una pesadilla. Ahora ya está prácticamente terminado, y sí, va más rápido, pero hay cosas que no acaban de funcionar bien. En fin, el día que tenga valor para deshacerme de windows y linux tenga los programas que uso habitualmente, como que le van a dar mucho viento a Microsoft. Varios hechos apoteósicos de la reinstalación: en un momento dado, después de instalar el Office, Outlook decide por su cuenta y riesgo que él solito se hace cargo de mi correo, sin que nadie le dé permiso, impresionante; winamp no puede leer los cds de audio, así que tengo que desinstalarlo e instalarlo al final, porque parece ser que en este sistema operativo el último que llega se hace cargo de las cosas, la bomba.

Como consecuencia de mis actos no me ha quedado mucho tiempo para hacer otras cosas más interesantes. El viernes por la tarde, ya con un dolor de cabeza considerable, decido que es suficiente y me premio con una sesión doble de dibus japoneses. Empiezo con La tumba de las luciérnagas. En la carátula pone: del director de Marco y Heidi. Cómo algún padre desaprensivo se la haya regalado estas navidades a sus hijitos, habrá provocado más de un trauma, que ríete de lo de la madre de Bambi. Preciosa, tristísima y por momentos desgarradora historia de dos huérfanos en los momentos de la derrota japonesa. Si lo hubiesen filmado en carne y hueso sería aclamada como una obra maestra. Pero parece que al ser animado, pues cómo que es de niños. Me ha impresionado mucho. Para aliviar tensión dramática acabo viendo Laputa, el castillo en el aire, acción y aventuras de perfecta factura técnica. Y es del año 86. Miyazaki es un genio. Es muy divertido como en la traducción española no dicen laputa, sino algo así como lapugh. Je.

Para rematar los pequeños desastres del fin de semana, mi mejor contacto en el soulseek desaparece y me quedo sin bajar cosas muy apetecibles. No han llegado ni Lambchop ni Divine Comedy. Y sólo quedan cartuchos de tinta para la impresora en los sitios más caros de la ciudad.

Y hoy no funciona la calefacción en la oficina.