lunes, 19 de abril de 2004

je suis anti.

Durante la semana llegó a su destino un paquetito de contra, pero sólo hasta el sábado pude comprobar su contenido. Genial. Iban a tener una entrada en el diario, claro. Miles de títulos, cada cual más fácil: ya soy, ya estoy, ahora si que sí, soy moderno, the lord of the chapas... Requetepreciosas. Y el CD que incluía es buenísimo. Felicitaciones a L. (supongo) Oi oi oi, ese momento China Crisis...

Bajar a casa de mis padres y tener que trabajar el fin de semana es una combinación extraña. Pero en vista de que tenía más tiempo, tampoco fue muy agobiante. Y en estos casos da igual que sea domingo, que viernes que lunes. Y sólo en la oficina, sin llamadas, sin voces, sin gente, pues mejor.

Desayunando con un suplemento cultural, veo que he leído el número uno en ventas y que ahora estoy con número dos. Si trasladamos esto a discos es como escuchar Bisbal y la Oreja esa. Me da que pensar.

Buscando algo para el cumpleaños de uno de mis hermanos entre en Alita, tienda de comics de Coruña. Había tantas cosas para mí que me fui sin nada. Un DVD con una película animada de Moebius, que por cierto está haciendo otra de animación por ordenador, la reedición del Arkan Asilum, la colección completa del Sandman de Gaiman. Demasiado saturante.

Compré tarde el RDL porque el anterior estaba muy reciente. El que ha escrito la crítica sobre el concierto de Belle&Sebastián es gilipollas. Sin más. Hay un montón de cosas apetecibles para bajar pero ando mal de tiempo. Sigo escuchando mucho Air. Me he re-prometido que no me pierdo a Lambchop en Pontevedra.

Hoy me he vuelto a despertar a las 5:30, con lo cual he andado todo el tiempo con sensación de haber dormido sólo hora y media.

anti


ciudad


oficina


viernes, 16 de abril de 2004

tren

el miércoles se puso un tren en marcha que amenazó con aplastarme con fecha del próximo viernes. Afortunadamente (espero) pasará por estación terminal la siguiente semana. Seguro que coleará una poco más, pero me habré quitado uno de los grandes pesos que voy arrastrando desde hace meses. Aunque no vamos sobrados de fuerza este fin de semana trabajaré para evitar problemas. Espero que me cunda el tiempo.

Esta semana se ha producido uno de esos episodios que hacen que te suba un poco el ego. Los comentarios positivos por las fotos hacen que me sienta bien (i'm an artist, honey, you know how that feels? que decían los Pet) un poco menos enterrado debajo de los papeles que se van acumulando en la mesa de trabajo, de los miles de temas pendientes, de los documentos prometidos que nunca llegan a tiempo, de las previsiones de facturación y grados de avance de los trabajos.

También conocer a personas a través de la pantalla y el teclado. Poder ampliar horizontes desde el puesto de trabajo es algo que no deja de sorprenderme. Y me gusta.

Esta semana he oído mucho el último de Air. Es seductor. Me he bajado el último de Sakamoto. Qué difícil es seguirle. Después del ese preciosísimo Casa, ha colaborado con un montón de gente, ha sacado otro recopilatorio doble, y este que parece que sólo sale en Japón. Tiene mucho instrumental, con mucho riudito y laptop y tal. Pero hay una canción con David Sylvian (otro imposible de seguir) preciosa.

Por lo menos ahora estoy más tranquilo y en un estado mental suficientemente armando para afrontar un fin de semana en la oficina.


[p.d. nadie ha comentado la varieté by weekend]

lunes, 12 de abril de 2004

la varieté by weekend

por fin el viernes fuimos a ver KillBill, que es como una bigmac, cine hamburguesa. A mi me gustan las hamburguesas. Aunque si ha tardado seis años en hacer esto... Factura impecable. Pero es una gran broma, un divertimento. La he visto con una sonrisa.

El sábado conseguí convencer a M. para que fuésemos a Santiago. Tenemos una cierta alergia a esta ciudad fuera del horario laborable. Pero hizo un día impresionante, y hasta nos pareció muy bonita. Nada que ver con la vuelta del lunes, claro. Fuimos a las viviendas de la Vaquería, a la vivienda del presidente y a los jardines del pazo de Vista Alegre.

Lo más parecido a la semanasanta que hemos hecho es ver Cleopatra. Cuatro horas de glamur en technicolor. Al comenzar la película lamentamos no tener una estampita de Terenci para ponerla al lado del televisor.

Tengo pendientes un montón de cosas y en estos días no he sido capaz de terminarlas. Pero estos días me han venido muy bien. Aún así el domingo me desperté a las ocho de la mañana pensando que me había quedado dormido y no había puesto el despertador. Tarde unos eternos segundos en darme cuenta que era domingo. Estaba convencido que era lunes. De hecho no he dormido bien, de un tirón, ningún día. Creo que es un poco de angustia.

Como terminé enseguida el Código Davinci (100% adictivo) he empezado La sombra del viento de Ruiz Lafón. Es agradable. A ver si este año cojo carrerilla, porque el saldo del año pasado fue un poco paupérrimo.

He oído muchísimo Ladybug Transistor. Han hecho un gran disco. Me ha dado cuenta que la edición del Soft Bulletin que me bajé hace tiempo no coincide con los créditos de la carátula. Ya me había pasado lo mismo con Yosimi. He decidido que a próxima vez que lo vea en una tienda me lo voy a comprar. También me voy a comprar el Absent friends, que es un gran gran disco y que también he oído mucho estos días. Ya está bien de tanto bajar.

Me he agobiado mucho hoy en la vuelta al trabajo. Y he salido tardísimo por un marrón heredado.


trasteando en el niño. viernes


tarde de sábado